Guía
Cómo afinar un violín
Se afina primero la cuerda La y después Re, Sol y Mi. Los afinadores finos sirven para ajustes pequeños; las clavijas, para cambios grandes.
Respuesta corta: toca la cuerda La (La4 = 440 Hz) y ajústala con su afinador fino hasta que el afinador marque «afinado». Repite con Re (293,66 Hz), Sol (196,00 Hz) y Mi (659,26 Hz). Si una cuerda está muy lejos de su nota, usa la clavija empujándola ligeramente hacia dentro mientras la giras.
Antes de empezar
- Busca un lugar tranquilo y abre el afinador de Easy Violin (o usa un diapasón o un tono de referencia).
- Afloja el tornillo del arco y tensa las cerdas solo lo necesario; aplica resina si hace falta.
- Mira de reojo el puente: debe estar recto, perpendicular a la tapa.
Paso 1: afina la cuerda La
La cuerda La es la referencia de todas las demás. Tócala al aire, con arcos largos y tranquilos, y observa el afinador:
- Si marca grave (aguja a la izquierda), gira el afinador fino en el sentido de las agujas del reloj: la cuerda se tensa y el sonido sube.
- Si marca agudo, gíralo en sentido contrario: la cuerda se destensa y baja.
Gira poco a poco y vuelve a tocar: un cuarto de vuelta ya cambia bastante la nota.
Paso 2: Re, Sol y Mi
Sigue el mismo proceso con las otras cuerdas. Un orden habitual es La → Re → Sol → Mi. Al tensar una cuerda, las demás pueden moverse un poco: al terminar, repasa las cuatro.
¿Dudas de qué cuerda es cuál? Escúchalas:
Clavijas o afinadores finos
Afinadores finos (los tornillos del cordal): para correcciones pequeñas, de unos pocos cents. Muchos violines solo tienen uno, en la cuerda Mi; otros tienen cuatro.
Clavijas (en el clavijero, junto a la voluta): para cambios grandes, cuando la cuerda está a más de medio tono o cuando el afinador fino llegó al tope.
- Apoya el violín con firmeza (sobre la pierna o en posición de tocar).
- Gira la clavija muy poco mientras la empujas ligeramente hacia dentro, para que se quede sujeta.
- Es más fácil que la clavija se sostenga si llegas a la nota desde abajo: afloja un poco y vuelve a subir.
- Termina el ajuste con el afinador fino, si lo hay.
Cuidado con la cuerda Mi: es la más fina y tensa. Gira su clavija lo mínimo; un giro de más puede romperla. Si una clavija resbala constantemente o está muy dura, un luthier puede ajustarla.
Cuida el puente
Al subir la afinación, las cuerdas arrastran la parte superior del puente hacia el diapasón. Después de afinar, comprueba que sigue recto. Si se inclina mucho, no lo fuerces con prisas: pide ayuda a tu profesor o a un luthier, porque un puente que cae puede dañar el instrumento.
Afinar de oído, por quintas
Las cuerdas vecinas están separadas por una quinta justa. Cuando tienes La afinada, toca La y Re a la vez: si oyes una ondulación o «batimiento», la quinta aún no está pura; ajusta Re hasta que el sonido quede estable. Haz lo mismo con Re–Sol y La–Mi.
Las quintas puras de oído no coinciden exactamente con la afinación temperada del afinador: la Mi queda unos 2 cents más aguda, la Re unos 2 cents más grave y la Sol unos 4 cents más grave. Es una diferencia normal y queda dentro del margen de «afinado» (±10 cents).
Problemas frecuentes
- El afinador marca otra nota u otra octava: la cuerda está muy lejos de su nota. Escucha el tono de referencia y acércala con la clavija.
- La nota no se mantiene: las cuerdas nuevas se estiran durante varios días; también afectan los cambios de temperatura y humedad. Vuelve a afinar a menudo.
- El afinador no reacciona: revisa el permiso del micrófono, acércate y reduce el ruido de fondo.
Afina ahora
Abre el afinador, activa el micrófono y sigue los pasos con tu violín.